Hoy me pierdo entre el chocolate que funde tu mirada
y la pícara sonrisa que habita por siempre entre tus labios.

Hoy las cosas más pequeñas, más simples y cotidianas,
se vuelve mágicas si tu me acompañas.

Y entre risas,
por discusiones estúpidas en las que estamos de acuerdo,
por cruentas guerras a base de cosquillas,
y por piques buscados terminados siempre por un beso.
Entre risas, mis días se vuelven tuyos y mis planes nuestros…